SALMOS 133-139

SALMO 133

Que vivan unidos los hermanos
133:
1 Canto de peregrinación. De David.
¡Qué bueno y agradable
es que los hermanos vivan unidos!
133:2 Es como el óleo perfumado sobre la cabeza,
que desciende por la barba
—la barba de Aarón—
hasta el borde de sus vestiduras.
133:3 Es como el rocío del Hermón
que cae sobre las montañas de Sión.
Allí el Señor da su bendición,
la vida para siempre.

SALMO 134

Bendigan al Señor, servidores del Señor
134:
1 Canto de peregrinación.
Bendigan al Señor,
ustedes, que son sus servidores,
los que pasan en la Casa del Señor
las horas de la noche.
134:2 Eleven las manos al Santuario
y bendigan al Señor.
134:3 El Señor que hizo el cielo y la tierra
los bendiga desde Sión.

SALMO 134SALMO 135

Tu recuerdo, Señor, dura por siempre
135:
1 ¡Aleluya!

Invitación a la alabanza
Alaben el nombre del Señor,
alábenlo, servidores del Señor,
135:2 los que están en la Casa del Señor,
en los atrios del Templo de nuestro Dios.
135:3 Alaben al Señor, porque es bueno,
canten a su Nombre, porque es amable;
135:4 porque el Señor eligió a Jacob,
a Israel, para que fuera su posesión.

Las obras del Señor en la naturaleza
135:5 Sí, yo sé que el Señor es grande,
nuestro Dios está sobre todos los dioses.
135:6 El Señor hace todo lo que quiere
en el cielo y en la tierra,
en el mar y en los océanos.
135:7 Levanta las nubes desde el horizonte,
con los relámpagos provoca la lluvia,
saca a los vientos de sus depósitos.

Las obras del Señor en favor de su Pueblo
135:8 Él hirió a los primogénitos de Egipto,
tanto a los hombres como a los animales:
135:9 realizó señales y prodigios
—en medio de ti, Egipto—
contra el Faraón y todos sus ministros.
135:10 Derrotó a muchas naciones
y mató a reyes poderosos:
135:11 a Sijón, rey de los amorreos,
a Og, rey de Basán,
y a todos los reyes de Canaán.
135:12 Y dio sus territorios en herencia,
en herencia a su pueblo, Israel.
135:13 Tu Nombre, Señor, permanece para siempre,
y tu recuerdo, por todas las generaciones:
135:14 porque el Señor defiende a su pueblo
y se compadece de sus servidores.

Reprobación de la idolatría
135:15 Los ídolos de las naciones son plata y oro,
obra de las manos de los hombres:
135:16 tienen boca, pero no hablan;
tienen ojos, pero no ven;
135:17 tienen orejas, pero no oyen,
y no hay aliento en su boca.
135:18 ¡Que sean como ellos los que los fabrican,
y también los que confían en ellos!

Doxología final
135:19 Pueblo de Israel, bendice al Señor;
familia de Aarón, bendice al Señor;
135:20 familia de Leví, bendice al Señor;
fieles del Señor, bendigan al Señor.
135:21 ¡Bendito sea el Señor desde Sión,
el que habita en Jerusalén!
¡Aleluya!

SALMO 136

Porque es eterno su amor
¡Aleluya!

Invitación
136:1 ¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
porque es eterno su amor! 

SALMO 136.1136:2 ¡Den gracias al Dios de los dioses,
porque es eterno su amor!
136:3 ¡Den gracias al Señor de los señores,
porque es eterno su amor!

Las obras de Dios en la Creación
136:4 Al único que hace maravillas,
¡porque es eterno su amor!
136:5 al que hizo los cielos sabiamente,
¡porque es eterno su amor!
136:6 al que afirmó la tierra sobre las aguas,
¡porque es eterno su amor!
136:7 Al que hizo los grandes astros,
¡porque es eterno su amor!
136:8 el sol, para gobernar el día,
¡porque es eterno su amor!
136:9 la luna y las estrellas para gobernar la noche,
¡porque es eterno su amor!

SALMO 136, 7-9Las maravillas de Dios en favor de su Pueblo
136:10 Al que hirió a los primogénitos de Egipto,
¡porque es eterno su amor!
136:11 y sacó de allí a su pueblo,
¡porque es eterno su amor!
136:12 con mano fuerte y brazo poderoso,
¡porque es eterno su amor!
136:13 Al que abrió en dos partes el Mar Rojo,
¡porque es eterno su amor!
136:14 al que hizo pasar por el medio a Israel,
¡porque es eterno su amor!
136:15 y hundió en el Mar Rojo
al Faraón con sus tropas,
¡porque es eterno su amor!
136:16 Al que guió a su pueblo por el desierto,
¡porque es eterno su amor!
136:17 al que derrotó a reyes poderosos,
¡porque es eterno su amor!
136:18 y dio muerte a reyes temibles,
¡porque es eterno su amor!
136:19 a Sijón, rey de los amorreos,
¡porque es eterno su amor!
136:20 y a Og, rey de Basán,
¡porque es eterno su amor!
136:21 Al que dio sus territorios en herencia,
¡porque es eterno su amor!
136:22 en herencia a Israel, su servidor,
¡porque es eterno su amor!
136:23 al que en nuestra humillación
se acordó de nosotros,
¡porque es eterno su amor!
136:24 y nos libró de nuestros opresores,
¡porque es eterno su amor!

La Providencia universal de Dios
136:25 Al que da el alimento a todos los vivientes,
¡porque es eterno su amor!
136:26 ¡Den gracias al Señor del cielo,
porque es eterno su amor!

SALMO 137

Junto a los ríos de Babilonia

Nostalgia de Jerusalén
137:
1 Junto a los ríos de Babilonia,
nos sentábamos a llorar,
acordándonos de Sión.
137:2 En los sauces de las orillas
teníamos colgadas nuestras cítaras.
137:3 Allí nuestros carceleros
nos pedían cantos,
y nuestros opresores, alegría:
“¡Canten para nosotros un canto de Sión!”
137:4 ¿Cómo podíamos cantar un canto del Señor
en tierra extranjera?
137:5 Si me olvidara de ti, Jerusalén,
que se paralice mi mano derecha;
137:6 que la lengua se me pegue al paladar
si no me acordara de ti,
si no pusiera a Jerusalén
por encima de todas mis alegrías.

Imprecación contra los enemigos de Israel
137:7 Recuerda, Señor, contra los edomitas,
el día de Jerusalén,
cuando ellos decían: “¡Arrásenla!
¡Arrasen hasta sus cimientos!”
137:8 ¡Ciudad de Babilonia, la devastadora,
feliz el que te devuelva el mal que nos hiciste!
137:9 ¡Feliz el que tome a tus hijos
y los estrelle contra las rocas!

SALMO 138

Cuanto te invoqué, Señor, me escuchaste
138:
1 De David.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
te cantaré en presencia de los ángeles.
138:2 Me postraré ante tu santo Templo,
y daré gracias a tu Nombre
por tu amor y tu fidelidad,
porque tu promesa ha superado tu renombre.
138:3 Me respondiste cada vez que te invoqué
y aumentaste la fuerza de mi alma.
138:4 Que los reyes de la tierra te bendigan
al oír las palabras de tu boca,
138:5 y canten los designios del Señor,
porque la gloria del Señor es grande.
138:6 El Señor está en las alturas,
pero se fija en el humilde
y reconoce al orgulloso desde lejos.
138:7 Si camino entre peligros, me conservas la vida,
extiendes tu mano contra el furor de mi enemigo,
y tu derecha me salva.
138:8 El Señor lo hará todo por mí.
Tu amor es eterno, Señor,
¡no abandones la obra de tus manos!

SALMO 139

Oh Dios, qué profundos son tus proyectos
139:
1 Del maestro de coro. De David. Salmo.

Reconocimiento de la insondable sabiduría de Dios
Señor, tú me sondeas y me conoces,
139:2 tú sabes si me siento o me levanto;
de lejos percibes lo que pienso,
139:3 te das cuenta si camino o si descanso,
y todos mis pasos te son familiares.
139:4 Antes que la palabra esté en mi lengua,
tú, Señor, la conoces plenamente;
139:5 me rodeas por detrás y por delante
y tienes puesta tu mano sobre mí;
139:6 una ciencia tan admirable me sobrepasa:
es tan alta que no puedo alcanzarla.
139:7 ¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu?
¿A dónde huiré de tu presencia?
139:8 Si subo al cielo, allí estás tú;
si me tiendo en el Abismo, estás presente.
139:9 Si tomara las alas de la aurora
y fuera a habitar en los confines del mar,
139:10 también allí me llevaría tu mano
y me sostendría tu derecha.
139:11 Si dijera: “¡Que me cubran las tinieblas
y la luz sea como la noche a mi alrededor!”,
139:12 las tinieblas no serían oscuras para ti
y la noche sería clara como el día.
v13 Tú creaste mis entrañas,
me plasmaste en el seno de mi madre:
139:14 te doy gracias porque fui formado
de manera tan admirable.
¡Qué maravillosas son tus obras!
Tú conocías hasta el fondo de mi alma
139:15 y nada de mi ser se te ocultaba,
cuando yo era formado en lo secreto,
cuando era tejido en lo profundo de la tierra.
139:16 Tus ojos ya veían mis acciones,
todas ellas estaban en tu Libro;
mis días estaban escritos y señalados,
antes que uno solo de ellos existiera.
139:17 ¡Qué difíciles son para mí tus designios!
¡Y qué inmenso, Dios mío, es el conjunto de ellos!
139:18 Si me pongo a contarlos, son más que la arena;
y si terminara de hacerlo,
aún entonces seguiría a tu lado.

Profesión de inocencia frente a los malvados
139:19 ¡Ojalá, Dios mío, hicieras morir a los malvados
y se apartaran de mí los hombres sanguinarios,
139:20 esos que hablan de ti con perfidia
y en vano se rebelan contra ti!
139:21 ¿Acaso yo no odio a los que te odian
y aborrezco a los que te desprecian?
139:22 Yo los detesto implacablemente,
y son para mí verdaderos enemigos.
139:23 Sondéame, Dios mío, y penetra mi interior;
examíname y conoce lo que pienso;
139:24 observa si estoy en un camino falso
y llévame por el camino eterno.

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Publicado el 9 julio, 2015 en Sin categoría y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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