LUCAS 1

LUCAS 1

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1,1-4. 4,14-21):

1 Muchos han tratado de relatar ordenadamente los acontecimientos que se cumplieron entre nosotros,

2 tal como nos fueron transmitidos por aquellos que han sido desde el comienzo testigos oculares y servidores de la Palabra.

3 Por eso, después de informarme cuidadosamente de todo desde los orígenes, yo también he decidido escribir para ti, excelentísimo Teófilo, un relato ordenado,

4 a fin de que conozcas bien la solidez de las enseñanzas que has recibido.

Botón leer más 21

 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1,5-25):

5 En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón.

6 Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor.

7 Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada.

8 Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios,

9 le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso.

10 Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso.

11 Entonces se le apareció el Angel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso.

12 Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo.

13 Pero el Angel le dijo: «No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan.

14 El será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento,

15 porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre,

16 y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios.

17 Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto».

18 Pero Zacarías dijo al Angel: «¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada».

19 El Angel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia.

20 Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo».

21 Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacarías, extrañado de que permaneciera tanto tiempo en el Santuario.

22 Cuando salió, no podía hablarles, y todos comprendieron que había tenido alguna visión en el Santuario. El se expresaba por señas, porque había quedado mudo.

23 Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa.

24 Poco después, su esposa Isabel concibió un hijo y permaneció oculta durante cinco meses.

25 Ella pensaba: «Esto es lo que el Señor ha hecho por mí, cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres».

Botón leer más 21

 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1,26-38):

26 En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

27 a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.

28 El Angel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo».

29 Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo.

30 Pero el Angel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido.

31 Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús;

32 él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre,

33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».

34 María dijo al Angel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?».

35 El Angel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios.

36 También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes,

37 porque no hay nada imposible para Dios».

LUCAS 1.37

38 María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho».Y el Angel se alejó.

COMENTARIO:

SAN BERNARDO DE CLAVARAL:  “No temas, María.” 

Oíste, Virgen, que concebirás y darás a luz a un hijo;
oíste que no era por obra de varón,
sino por obra del Espíritu Santo.
Mira que el ángel aguarda tu respuesta,
porque ya es tiempo que se vuelva al Señor que lo envió.
También nosotros, los condenados infelizmente a muerte por la divina sentencia, esperamos,
Señora,
esta palabra de misericordia.
Se pone entre tus manos el precio de nuestra salvación;
en seguida seremos librado si consientes.
Por la Palabra eterna de Dios fuimos todos creados, y a pesar de eso morimos;
mas por tu breve respuesta seremos ahora restablecidos para ser llamados de nuevo a la vida…
No tardes, Virgen María, da tu respuesta.
Señora Nuestra, pronuncia esta palabra que la tierra, los abismos y los cielos esperan.
Mira: el rey y señor del universo desea tu belleza, desea no con menos ardor tu respuesta.
Ha querido suspender a tu respuesta la salvación del mundo.
Has encontrado gracia ante de él con tu silencio; ahora él prefiere tu palabra.
El mismo, desde las alturas te llama: “Levántate, amada mía, preciosa mía, ven…déjame oír tu voz” (Cant 2,13-14)
Responde presto al ángel, o, por mejor decir, al Señor por medio del ángel;
responde una palabra y recibe al que es la Palabra;
pronuncia tu palabra y concibe la divina;
emite una palabra fugaz y acoge en tu seno a la Palabra eterna…
Abre, Virgen dichosa, el corazón a la fe,
los labios al consentimiento,
las castas entrañas al Criador.
Mira que el deseado de todas las gentes está llamando a tu puerta.
Si te demoras en abrirle, pasará adelante,
y después volverás con dolor a buscar al amado de tu alma.
Levántate, corre, abre.
Levántate por la fe,
corre por la devoción,
abre por el consentimiento.
“Aquí está la esclava del Señor, -dice la Virgen- hágase en mí según tu palabra.” (Lc 1,38)

fra_angelico01

Fra Angelico. La anunciación. 1430-2, tempera sobre madera, 154×194 cm. Museo del Prado, Madrid

fra_angelico02

La Anunciación (1430), fresco, 230×321 cm Convento de San Marcos, Florencia

Botón leer más 21

 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1,39-56):

39 En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá.

40 Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.

41 Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo,

42 exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!

43 ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?

44 Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno.

45 Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».

LUCAS 1.45

46 María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor,

47 y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador,

48 porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,

49 porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!

50 Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.

51 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.

52 Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.

53 Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.

54 Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,

55 como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».

56 María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.

C

Fra Angelico, Visitation, 1433-34, Tempera sobre madera Museo Diocesano, Cortona

PADRES DE LA IGLESIA

San Germán de Constantinopla: «Cuando dejaste la tierra, evidentemente subiste al cielo; pero debo decir que antes no estabas excluida de los cielos, y que después, al elevarte por encima de los coros celestiales, mostrándote muy superior a las creaturas terrestres, no dejaste la tierra; en verdad, al mismo tiempo embelleciste los cielos e iluminaste la tierra con una gran claridad, ¡oh Madre de Dios! Tu vida en este mundo no se tornó extraña a la vida celestial; tu tránsito tampoco ha modificado tus relaciones espirituales con los hombres… Por eso, podemos estar bien seguros de que así como durante tu estadía en este mundo permanecías junto a Dios, tu cambio respecto de la condición humana no ha sido motivo para que abandones a los que están en el mundo… Todos oímos tu voz, y todas nuestras voces llegan a tus oídos atentos; tú nos conoces cuando nos socorres y nosotros reconocemos tu auxilio siempre magnífico, y que nada —hablo de tu muerte— ha podido constituir un obstáculo para el conocimiento mutuo entre tú y tus servidores».

San Germán de Constantinopla pone en labios del Señor Jesús: «Es necesario que donde yo esté, también estés tú, Madre inseparable de tu Hijo».

San Bernardo: «Un precioso regalo envió al cielo nuestra tierra hoy, para que, dando y recibiendo, se asocie, en trato feliz de amistades, lo humano a lo divino, lo terreno a lo celestial, lo ínfimo a lo sumo. Porque allá ascendió el fruto sublime de la tierra, de donde descienden las preciosísimas dádivas y los dones perfectos. Subiendo, pues, a lo alto, la Virgen bienaventurada otorgará copiosos dones a los hombres. ¿Y cómo nos dará? Ni le falta poder ni voluntad. Reina de los cielos es, misericordiosa es; finalmente, Madre es del Unigénito Hijo de Dios. Nada hay que pueda darnos más excelsa idea de la grandeza de su poder o de su piedad, a no ser que alguien pudiera llegar a creer que el Hijo de Dios se niega a honrar a su Madre o pudiera dudar que están como impregnadas de la más exquisita caridad las entrañas de María, en las cuales la misma caridad que procede de Dios descansó corporalmente nueve meses».

Giotto di Bondone, The Visitation, 1310s, Fresco North transept, Lower Church, San Francesco, Assisi

COMENTARIO:

San Juan de la Cruz dice que las almas que viven una altísima experiencia de unión con Dios en esta vida no mueren de muerte natural, sino de un acto de purísimo amor, por el que se unen definitivamente con Cristo. Sor María de Jesús de Ágreda, en su Mística Ciudad de Dios, escribió que “La enfermedad que le quitó la vida a María fue el amor, sin otro achaque ni accidente alguno”. Por eso se habla de la “dormición” de María. Su muerte fue un pasar de este mundo al cielo sin violencia ni sobresaltos. Que nuestro amor por Cristo crezca cada día, para que Él se determine a romper definitivamente la “tela del encuentro” y nos una consigo para siempre.

Asunción de María

Domenico Piola. Asunción de María

POEMA: Juan López de Úbeda (s. XVI)

Virgen pura, hoy quiere Dios
que subáis del suelo al Cielo,
pues cuando quisisteis vos,
Él bajó del Cielo al suelo.

Si en la tierra daros quiso
Dios del bien que allá tenía,
¿Qué os dará en el paraíso,
donde todo es alegría?
El amor vuestro y de Dios
hoy se encuentran en el vuelo,
pues por Él a Dios vais vos,
y Él a vos vino del Cielo.
El Padre os da la corona,
el Hijo su diestra mano,
y la Tercera Persona
os da su amor soberano.
Alcanzáis, Virgen, de Dios
premios, honras y consuelo,
y por Él sois Cielo vos,
y Él por vos hombre en el suelo.

Domenico Ghirlandaio, Visitation, 1486-90, Fresco Cappella Tornabuoni, Santa Maria Novella, Florence

POEMA: GERARDO DIEGO

¿Adónde va, cuando se va, la llama?
¿Adónde va, cuando se va, la rosa?
¿Adónde sube, se disuelve airosa,
hélice, rosa y sueño de la rama?¿Adónde va la llama, quién la llama?
A la rosa en escorzo ¿quién la acosa?
¿Qué regazo, qué esfera deleitosa,
qué amor de Padre la alza y la reclama?¿Adónde va, cuando se va escondiendo
y el aire, el cielo queda ardiendo, oliendo
a olor, ardor, amor de rosa hurtada?¿Y adónde va el que queda, el que aquí abajo,
ciego del resplandor se asoma al tajo
de la sombra transida, enamorada?

Domenico Ghirlandaio, Visitacion, c. 1491 Tempera sobre madera, 172x165cm Museo del Louvre, Paris

COMENTARIO:

Mujer, sé otra María, virgen y valiente en vivir la fe. Tú puedes, Ella, María, la Judía María, Madre de Dios, que subió en cuerpo glorioso al Cielo, vive, vive y vive, viviendo por Dios, continúa amando a Dios sobre todas las cosas y lo sirve de continuo, y Dios le pide a Su Madre bendita que sea también tu Madre y, quiere serlo y lo es: ¡No estás sola mujer! Tienes una Madre que te cuida, que te ama y que está ciertamente y verdaderamente a tu lado; ¡ahora mismo te está visitando la Madre de Dios! Y como a Isabel, que era su prima, a ti que eres su hija, su hijo, ha venido a verte, a ayudarte en tus necesidades, y se va a quedar contigo, no tres meses, sino eternamente. ¡Háblale de tus cosas! Dile de lo que necesitas, de todo lo que necesitas, de todo lo que padeces y sufres y, sobre todo, haz como Santa Isabel y dile:

“: -Bendita tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.
¿De dónde a mí tanto bien, que venga la madre de mi Señor a visitarme?

Botón leer más 21

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1,57-66):

57 Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo.

58 Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella.

59 A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre;

60 pero la madre dijo: «No, debe llamarse Juan».

61 Ellos le decían: «No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre».

62 Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran.

63 Este pidió una pizarra y escribió: «Su nombre es Juan». Todos quedaron admirados. ]

64 Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios.

65 Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea.

66 Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: «¿Qué llegará a ser este niño?». Porque la mano del Señor estaba con él.

Botón leer más 21

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (1,67-79):

67 Entonces Zacarías, su padre, quedó lleno del Espíritu Santo y dijo proféticamente:

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo,

69 y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor,

70 como lo había anunciado mucho tiempo antes, por boca de sus santos profetas,

71 para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian.

72 Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza,

73 del juramento que hizo a nuestro padre Abraham

74 de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos,

75 lo sirvamos en santidad y justicia, bajo su mirada, durante toda nuestra vida.

76 Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos,

77 para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados;

78 gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente,

79 para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

80 El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.

Botón leer más 21

Guardar

Anuncios

Publicado el 9 agosto, 2015 en Sin categoría y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: