LUCAS 14-16

LUCAS 14

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (14,1-6):

1 Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.

2 Delante de él había un hombre enfermo de hidropesía.

3 Jesús preguntó a los doctores de la Ley y a los fariseos: «¿Está permitido curar en sábado o no?».

4 Pero ellos guardaron silencio. Entonces Jesús tomó de la mano al enfermo, lo curó y lo despidió.

5 Y volviéndose hacia ellos, les dijo: «Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, ¿acaso no lo saca en seguida, aunque sea sábado?».

6 A esto no pudieron responder nada.

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LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (14,7-11):

7 Y al notar cómo los invitados buscaban los primeros puestos, les dijo esta parábola:

8 «Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona más importante que tú,

9 y cuando llegue el que los invitó a los dos, tenga que decirte: “Déjale el sitio”, y así, lleno de vergüenza, tengas que ponerte en el último lugar.

10 Al contrario, cuando te inviten, ve a colocarte en el último sitio, de manera que cuando llegue el que te invitó, te diga: “Amigo, acércate más”, y así quedarás bien delante de todos los invitados.

11 Porque todo el que ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado».

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LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (14,12-14):

12 Después dijo al que lo había invitado: «Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa.

13 Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos.

14 ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!».

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LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (14,15-24):

15 Al oír estas palabras, uno de los invitados le dijo: «¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!».

LUCAS 14.15

16 Jesús le respondió: «Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente.

17 A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: «Vengan, todo está preparado».

18 Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: “Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes”.

19 El segundo dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes”

20 Y un tercero respondió: “Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir”.

21 A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, este, irritado, le dijo: “Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos”.

22 Volvió el sirviente y dijo: “Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar”.

23 El señor le respondió: “Ve a los caminos y a lo largo de los cercos, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa.

24 Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena”».

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LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (14,25-33):

25 Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo:

26 «Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo.

27 El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.

28 ¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla?

29 No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo:

30 “Este comenzó a edificar y no pudo terminar”.

31 ¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil?

32 Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. ]

33 De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

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34 La sal es una cosa excelente, pero si pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar?

35 Ya no sirve ni para la tierra ni para abono: hay que tirarla. ¡El que tenga oídos para oír, que oiga!».

LUCAS 15

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (15,1-10):

1 Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.

2 Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos».

3 Jesús les dijo entonces esta parábola:

4 «Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla?

5 Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,

6 y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: “Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido”.

7 Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse».

8 Y les dijo también: «Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?

9 Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: “Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido”.

10 Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte».

11 Jesús dijo también: «Un hombre tenía dos hijos.

12 El menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de herencia que me corresponde”. Y el padre les repartió sus bienes.

13 Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa.

14 Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones.

15 Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos.

16 El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.

17 Entonces recapacitó y dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!”.

18 Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: “Padre, pequé contra el Cielo y contra ti;

19 ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros”.

20 Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.

LUCAS 15.20

21 El joven le dijo: “Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo”.

22 Pero el padre dijo a sus servidores: “Traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies.

23 Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos,

24 porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado”. Y comenzó la fiesta.

25 El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que acompañaban la danza.

26 Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó que significaba eso.

27 El le respondió: “Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero y engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo”.

28 El se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara,

29 pero él le respondió: “Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos.

30 ¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, haces matar para él el ternero engordado!”.

31 Pero el padre le dijo: “Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo.

32 Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”».

LUCAS 15.32

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LUCAS 16

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (16,1-8):

1 Decía también a los discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes.

2 Lo llamó y le dijo: “¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto”.

3 El administrador pensó entonces: “¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza.

4 ¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!”.

5 Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: “¿Cuánto debes a mi señor?”.

6 “Veinte barriles de aceite”, le respondió. El administrador le dijo: “Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez”.

7 Después preguntó a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?”. “Cuatrocientos quintales de trigo”, le respondió. El administrador le dijo: “Toma tu recibo y anota trescientos”.

8 Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en sus trato con lo demás que los hijos de la luz.

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LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (16,9-15):

9 Pero yo les digo: Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas.

10 El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho.

11 Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les confiará el verdadero bien?

12 Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes?

13 Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No puede servir a Dios y al Dinero».

LUCAS 16, 13

14 Los fariseos, que eran amigos del dinero, escuchaban todo esto y se burlaban de Jesús.

15 El les dijo: «Ustedes aparentan rectitud ante los hombres, pero Dios conoce sus corazones. Porque lo que es estimable a los ojos de los hombres, resulta despreciable para Dios.

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16 La Ley y los Profetas llegan hasta Juan. Desde entonces se proclama el Reino de Dios, y todos tienen que esforzarse para entrar en él.

17 Es más fácil que dejen de existir el cielo y la tierra, antes que desaparezca una coma de la Ley.

18 El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio, y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (16,19-31):

19 Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes.

20 A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro,

21 que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas.

22 El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado.

23 En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él.

24 Entonces exclamó: “Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan”.

25 “Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento.

26 Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí”.

27 El rico contestó: “Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la cada de mi padre,

28 porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento”.

29 Abraham respondió: “Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen”.

30 “No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán”.

31 Pero Abraham respondió: “Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán”».

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Publicado el 16 agosto, 2015 en Sin categoría y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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