SALMOS 21-25

SALMO 21

1 Del maestro de coro. Salmo de David.

2 Señor, el rey se regocija por tu fuerza ¡y cuánto se alegra por tu victoria!

3 Tú has colmado los deseos de su corazón, no le has negado lo que pedían sus labios.

4 Porque te anticipas a bendecirlo con el éxito y pones en su cabeza una corona de oro puro.

5 Te pidió larga vida y se la diste: días que se prolongan para siempre.

6 Su gloria se acrecentó por tu triunfo, tú lo revistes de esplendor y majestad;

7 le concedes incesantes bendiciones, lo colmas de alegría en tu presencia.

8 Sí, el rey confía en el Señor y con la gracia del Altísimo no vacilará.

9 Tu mano alcanzará a todos tus enemigos, tu derecha vencerá a los que te odian.

10 Los convertirás en un horno encendido, cuando se manifieste tu presencia.

El Señor los consumirá con su enojo, el fuego los destruirá por completo:

11 eliminarás su estirpe de la tierra, y a sus descendientes de entre los hombres.

12 Ellos trataron de hacerte mal, urdieron intrigas, pero sin resultado:

13 porque tú harás que vuelvan la espalda, apuntándoles a la cara con tus arcos.

14 Levántate, Señor, con tu fuerza, para que cantemos y celebremos tus proezas!

SALMO 22

1 Del maestro de coro. Según la melodía de «La cierva de la aurora». Salmo de David.

2 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¿Por qué estás lejos de mi clamor y mis gemidos?

3 Te invoco de día, y no respondes, de noche, y no encuentro descanso;

4 y sin embargo, tú eres el Santo, que reinas entre las alabanzas de Israel.

5 En ti confiaron nuestros padres: confiaron, y tú los libraste;

6 clamaron a ti y fueron salvados, confiaron en ti y no quedaron defraudados.

7 Pero yo soy un gusano, no un hombre; la gente me escarnece y el pueblo me desprecia;

8 los que me ven, se burlan de mí, hacen una mueca y mueven la cabeza, diciendo:

9 «Confió en el Señor, que él lo libre; que lo salve, si lo quiere tanto».

10 Tú, Señor, me sacaste del seno materno, me confiaste al regazo de mi madre;

11 a ti fui entregado desde mi nacimiento, desde el seno de mi madre, tú eres mi Dios.

12 No te quedes lejos, porque acecha el peligro y no hay nadie para socorrerme.

13 Me rodea una manada de novillos, me acorralan toros de Basán;

14 abren sus fauces contra mí como leones rapaces y rugientes.

15 Soy como agua que se derrama y todos mis huesos están dislocados; mi corazón se ha vuelto como cera y se derrite en mi interior;

16 mi garganta está seca como una teja y la lengua se me pega al paladar.

17 Me rodea una jauría de perros, me asalta una banda de malhechores; taladran mis manos y mis pies

16c y me hunden en el polvo de la muerte.

18 Yo puedo contar todos mis huesos; ellos me miran con aire de triunfo,

19 se reparten entre sí mi ropa y sortean mi túnica.

20 Pero tú, Señor, no te quedes lejos; tú que eres mi fuerza, ven pronto a socorrerme

21 Libra mi cuello de la espada y mi vida de las garras del perro.

22 Sálvame de la boca del león, salva a este pobre de los toros salvajes.

23 Yo anunciaré tu Nombre a mis hermanos, te alabaré en medio de la asamblea:

24 «Alábenlo, los que temen al Señor; glorifíquenlo, descendientes de Jacob; témanlo, descendientes de Israel.

25 Porque él no ha mirado con desdén ni ha despreciado la miseria del pobre: no le ocultó su rostro y lo escuchó cuando pidió auxilio»

26 Por eso te alabaré en la gran asamblea y cumpliré mis votos delante de los fieles:

27 los pobres comerán hasta saciarse y los que buscan al Señor lo alabarán. ¡Que sus corazones vivan para siempre!

28 Todos los confines de la tierra se acordarán y volverán al Señor; todas las familias de los pueblos se postrarán en su presencia.

29 Porque sólo el Señor es rey y él gobierna a las naciones.

30 Todos los que duermen en el sepulcro se postrarán en su presencia; todos los que bajaron a la tierra

doblarán la rodilla ante él, y los que no tienen vida

31 glorificarán su poder. Hablarán del Señor a la generación futura,

32 anunciarán su justicia a los que nacerán después, porque esta es la obra del Señor.

SALMO 23

1 Salmo de David.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

SALMO 23.12 El me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas

3 y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre.

4 Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza.

5 Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa.

6 Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo.

SALMO 24

1 Salmo de David.

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes

2 porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano.

3 ¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado?

4 El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente:

5 él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su Salvador.

6 Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.

7 ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

8 ¡Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso no los combates.

9 ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

10 ¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.

SALMO 25

1 De David.

[Alef] A ti, Señor, elevo mi alma,

2 [Bet] Dios mío, yo pongo en ti mi confianza; ¡que no tenga que avergonzarme ni se rían de mí mis enemigos!

3 [Guímel] Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse:

se avergonzarán los que traicionan en vano.

4 [Dálet] Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos.

SALMO 25.45 [He] Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador,

[Vau]. y yo espero en ti todo el día.

6 [Zain] Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos.

7 [Jet] No recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud:

por tu bondad, Señor, acuérdate de mi según tu fidelidad.

8 [Tet] El Señor es bondadoso y recto:

por eso muestra el camino a los extraviados;

9 [Iod] él guía a los humildes para que obren rectamente

y enseña su camino a los pobres.

10 [Caf] Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad,

para los que observan los preceptos de su alianza.

11 [Lámed] ¡Por el honor de tu Nombre, Señor,

perdona mi culpa, aunque es muy grande!

12 [Mem] ¿Hay alguien que teme al Señor?

El le indicará el camino que debe elegir:

13 [Nun] su alma descansará feliz

y su descendencia poseerá la tierra.

14 [Sámec] El Señor da su amistad a los que lo temen

y les hace conocer su alianza.

15 [Ain] Mis ojos están siempre fijos en el Señor,

porque él sacará mis pies de la trampa.

16 [Pe] Mírame, Señor, y ten piedad de mí,

porque estoy solo y afligido:

17 [Sade] alivia las angustias de mi corazón,

y sácame de mis tribulaciones.

18 [Qof] Mira mi aflicción y mis fatigas,

y perdona todos mis pecados.

19 [Res] Mira qué numerosos son mis enemigos

y qué violento es el odio que me tienen.

20 [Sin] Defiende mi vida y líbrame:

que no me avergüence de haber confiado en ti;

21 [Tau] la integridad y la rectitud me protegen,

porque yo espero en ti, Señor.

22 Salva, Dios mío, a Israel

de todas sus angustias.

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Publicado el 22 agosto, 2015 en Sin categoría y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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