SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES 12-14

SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES 12

El reinado de Joás en Judá (835-796)

2 Cro 24.1-2

1 Joás tenía siete años cuando inició su reinado.

2 Comenzó a reinar en el séptimo año de Jehú, y reinó cuarenta años en Jerusalén. Su madre se llamaba Sibia, y era de Berseba.

3 Joás hizo lo que es recto a los ojos del Señor durante toda su vida, porque el sacerdote Iehoiadá lo había instruido.

4 Sin embargo, no desaparecieron los lugares altos: el pueblo seguía ofreciendo sacrificios y quemando incienso en los lugares altos.

La restauración del Templo de Jerusalén

2 Cro 24.4-14

5 Joás dijo a los sacerdotes: «Todo el dinero que se aporte a la Casa del Señor como ofrenda consagrada –el dinero en moneda corriente, los aranceles personales según los recursos de cada uno, y todo el dinero que aporte cada uno a la Casa del Señor por propia voluntad –

6 lo recibirán los sacerdotes para sí mismos, cada uno de la gente que conoce, y tendrán que reparar las partes deterioradas de la Casa, allí donde sea necesario».

7 Pero el vigesimotercer año del rey Joás, los sacerdotes no habían reparado aún las partes deterioradas de la Casa.

8 Entonces el rey Joás llamó al sacerdote Iehoiadá y a los demás sacerdotes, y les dijo: «¿Por qué no reparan las partes deterioradas de la Casa? En adelante, ya no recibirán más dinero de la gente que conocen, sino que lo entregarán para reparar la Casa».

9 Los sacerdotes estuvieron de acuerdo en no recibir dinero del pueblo y en tener que reparar las partes deterioradas de la Casa.

10 Luego el sacerdote Iehoiadá tomó un cofre, le hizo una abertura en la tapa, y lo colocó al lado del altar, a la derecha de quien entra en la Casa del Señor. Y los sacerdotes guardianes del umbral depositaban allí todo el dinero que se aportaba para la Casa del Señor.

11 Cuando veían que había mucho dinero en el cofre, el secretario del rey subía con el sumo sacerdote a recoger y contar el dinero que se encontraba en la Casa del Señor.

12 Después de haberlo contado, ponían el dinero en manos de los que dirigían las obras, de los supervisores de la Casa del Señor, y ellos lo empleaban para pagar a los carpinteros y constructores que trabajaban en la Casa del Señor,

13 a los albañiles y a los talladores de piedras, y también para comprar la madera y las piedras talladas con que se reparaba la Casa del Señor. Así se cubrían todos los gastos necesarios para reparar la Casa.

14 Sin embargo, con el dinero que se aportaba para la Casa del Señor no se hacían fuentes de plata, ni cuchillos, ni aspersorios, ni trompetas, ni objetos de oro y plata,

15 sino que se lo entregaba a los que dirigían las obras, y ellos lo empleaban para reparar la Casa del Señor.

16 Y no se pedía cuenta a los hombres que recibían el dinero para pagar a los obreros, porque obraban a conciencia.

17 El dinero de los sacrificios de reparación y de los sacrificios por el pecado, no se lo destinaba a la Casa del Señor, sino que era para los sacerdotes.

La invasión aramea y asesinato de Joás

2 Cro 24.23-27

18 Por ese entonces, Jazael, rey de Aram, subió a combatir contra Gat y se apoderó de ella. Luego Jazael se dispuso a subir contra Jerusalén.

19 Joás, rey de Judá, tomó todos los objetos que habían consagrado Josafat, Joram y Ocozías, sus padres, reyes de Judá, y los que él mismo había consagrado, así como también todo el oro que había en los tesoros de la Casa del Señor y de la casa del rey, y envió todo eso a Jazael, rey de Aram. Así este se alejó de Jerusalén.

20 El resto de los hechos de Joás y todo lo que él hizo, ¿no está escrito en el libro de los Anales de los reyes de Judá?

21 Sus servidores se sublevaron, urdieron una conspiración y asesinaron a Joás en Bet Miló, mientras él bajaba hacia Silá.

22 Iozacar, hijo de Simat, y Iehozabad, hijo de Somer, sus servidores, fueron los que lo hirieron de muerte. Lo sepultaron con sus padres en la Ciudad de David. Su hijo Amasías reinó en lugar de él.

SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES 13

El reinado de Joacaz en Israel (820-803)

1 El vigésimo tercer año de Joás, hijo de Ocozías, rey de Judá, comenzó a reinar sobre Israel, en Samaría, Joacaz, hijo de Jehú, y reinó diecisiete años.

2 El hizo lo que es malo a los ojos del Señor, y persistió en los pecados con que Jeroboam, hijo de Nebat, había hecho para pecar a Israel, sin apartarse de ellos.

3 La ira del Señor se encendió contra Israel, y lo entregó en manos de Jazael, rey de Aram, y de Ben Hadad, hijo de Jazael, todo aquel tiempo.

4 Joacaz aplacó al Señor, y el Señor lo escuchó, al ver cómo el rey de Aram oprimía a Israel.

5 Entonces el Señor dio a Israel un salvador, que lo liberó del dominio de Aram, y los israelitas vivieron tranquilos en sus carpas como antes.

6 Pero no se apartaron de los pecados con que Jeroboam había hecho pecar a Israel: persistieron en ellos, y aún el poste sagrado permaneció erigido en Samaría.

7 Por eso el Señor no lo dejó a Joacaz más que un ejército de cincuenta jinetes, diez carros de guerra y mil hombres de a pie. Porque el rey de Aram había hecho perecer a los demás, y los había reducido a polvo que se pisotea.

8 El resto de los hechos de Joacaz y todo lo que él hizo, todas sus hazañas, ¿no está escrito en el libro de los Anales de los reyes de Israel?

9 Joacaz se fue a descansar con sus padres, y lo sepultaron en Samaría. Su hijo Joás reinó en lugar de él.

El reinado de Joás en Israel (803-787)

10 El trigésimo séptimo año de Joás, rey de Judá, comenzó a reinar sobre Israel, en Samaría, Joás, hijo de Joacaz, y reinó dieciséis años.

11 El hizo lo que es malo a los ojos del Señor; no se apartó de ninguno de los pecados con que Jeroboam, hijo de Nebat, había hecho pecar a Israel, y persistió en ellos.

12 El resto de los hechos de Joás y todo lo que él hizo, así como la valentía conque luchó contra Amasías, ¿no está escrito todo eso en el libro de los Anales de los reyes de Israel?

13 Joás se fue a descansar con sus padres, y Jeroboam se sentó en su trono. Joás fue sepultado en Samaría con los reyes de Israel.

Último anuncio y muerte de Eliseo

14 Eliseo contrajo la enfermedad que lo llevaría a la muerte. Joás, rey de Israel, bajó a visitarlo y se echó llorando sobre su rostro, mientras decía: «¡Padre mío! ¡Padre mío! ¡Carro de Israel y su caballería!».

15 Eliseo le dijo: «Toma un arco y unas flechas». El tomó un arco y unas flechas,

16 y Eliseo dijo al rey de Israel: «Tiende el arco». El lo tendió; Eliseo puso sus manos sobre las manos del rey,

17 y dijo: «Abre la ventana que da hacia el este». El la abrió, y Eliseo dijo: «¡Tira!». Cuando el rey tiró, Eliseo dijo: «¡Flecha de victoria para el Señor! ¡Flecha de victoria contra Aram! Tú derrotarás a Aram en Afec hasta el exterminio».

18 Luego dijo Eliseo: «Toma las flechas». El las tomó, y Eliseo dijo al rey de Israel: «¡Lánzalas contra la tierra! El las lanzó tres veces y se detuvo.

19 El hombre de Dios se irritó contra él y le dijo: «Si hubieras golpeado cinco o seis veces, habrías derrotado a Aram hasta el exterminio; pero ahora, no derrotarás a Aram más que tres veces».

20 Eliseo murió y lo enterraron. Había unas bandas moabitas que todos los años incursionaban por el país.

21 Una vez, unos que estaban enterrando a un hombre, al divisar a una de esas bandas, arrojaron al muerto en la tumba de Eliseo y se fueron. Y apenas el muerto tocó los huesos de Eliseo, revivió y se puso de pie.

Victoria de Joás sobre los arameos

22 Jazael, rey de Aram, había oprimido a Israel durante todo el tiempo de Joacaz.

23 Pero el Señor se apiadó de los israelitas y les tuvo compasión; se volvió hacia ellos a causa de su alianza con Abraham, Isaac y Jacob, y no quiso destruirlos: hasta entonces, él no los había arrojado lejos de su presencia.

24 Jazael, rey de Aram, murió, y su hijo Ben Hadad reinó en lugar de él.

25 Entonces Joás, hijo de Joacaz, recuperó del poder de Ben Hadad, hijo de Jazael, las ciudades que Jazael había arrebatado con las armas a su padre Joacaz. Joás lo derrotó tres veces, y así recuperó las ciudades de Israel.

Los reyes de Israel y de Judá
hasta la caída de Samaría

SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES 14

El reinado de Amasías en Judá (811-782)

2 Cro 25.1-4

1 El segundo año de Joás, hijo de Joacaz, rey de Israel, inició su reinado Amasías, hijo de Joás, rey de Judá.

2 Tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veintinueve años en Jerusalén. Su madre se llamaba Iehoadán, y era de Jerusalén.

3 El hizo lo que es recto a los ojos del Señor, aunque no como lo había hecho su padre Joás.

4 Sin embargo, no desaparecieron los lugares altos: el pueblo seguía ofreciendo sacrificios y quemando incienso en los lugares altos.

5 Cuando su poder real quedó plenamente afianzado, mató a los servidores que habían dado muerte al rey, su padre.

6 Pero no hizo matar a los hijos de los homicidas, cumpliendo lo que está escrito en la Ley de Moisés, donde el Señor prescribió lo siguiente: «No se hará morir a los padres por las culpas de los hijos, ni a los hijos por las de los padres, sino que se hará morir a cada uno por su propio pecado».

La victoria de Amasías sobre Edóm y su derrota frente a Israel

2 Cro 25.11-12.17-24

7 Amasías derrotó a los edomitas en el valle de la Sal, en número de diez mil, y tomó por asalto la Roca, a la que llamó Iocteel, nombre que conserva hasta el día de hoy.

8 Entonces Amasías envió mensajeros a Joás, hijo de Joacaz, hijo de Jehú, rey de Israel, para decirle: «¡Ven a enfrentarte conmigo cara a cara!».

9 Pero Joás, rey de Israel, mandó a decir a Amasías, rey de Judá: «El cardo del Líbano mandó a decir al cedro del Líbano: Dale tu hija por esposa a mi hijo. Pero un animal salvaje del Líbano pasó y pisoteó el cardo.

10 Porque has derrotado a Edom, tu corazón se ha engreído. ¡Disfruta de tu gloria, pero quédate en tu casa! ¿Para qué comprometerte en una guerra desastrosa y sucumbir, tú y Judá contigo?».

11 Pero Amasías no hizo caso. Entonces subió Joás, rey de Israel, y se enfrentaron él y Amasías, rey de Judá, en Bet Semes de Judá.

12 Judá fue derrotado ante Israel, y cada uno huyó a su carpa.

13 Joás, rey de Israel, tomó prisionero en Bet Semes a Amasías, hijo de Joás, hijo de Ocozías, rey de Judá. Luego fue a Jerusalén y abrió una brecha de doscientos metros en el muro de Jerusalén, desde la puerta de Efraím hasta la puerta del Angulo.

14 Se apoderó de todo el oro y la plata y de todos los objetos que había en la Casa del Señor y en los tesoros de la casa del rey, se llevó algunos rehenes, y se volvió a Samaría.

15 El resto de los hechos de Joás, lo que él hizo, sus hazañas y cómo combatió contra Amasías, rey de Judá, ¿no está escrito todo eso en el libro de los Anales de los reyes de Israel?

16 Joás se fue a descansar con sus padres, y lo sepultaron en Samaría con los reyes de Israel. Su hijo Jeroboam reinó en lugar de él.

Fin del reinado de Amasías

2 Cro 25.25–26.2

17 Amasías, hijo de Joás, rey de Judá, vivió quince años después de la muerte de Joás, hijo de Joacaz, rey de Israel.

18 El resto de los hechos de Amasías, ¿no está escrito en el libro de los Anales de los reyes de Judá?

19 En Jerusalén se urdió una conspiración contra él, y él huyó a Laquis, pero lo hicieron perseguir hasta Laquis y allí le dieron muerte.

20 Después lo trasladaron sobre unos caballos, y fue sepultado con sus padres en Jerusalén, en la Ciudad de David.

21 Todo el pueblo de Judá tomó a Azarías, que tenía dieciséis años, y lo proclamaron rey en lugar de su padre Amasías.

22 El fue quien reconstruyó a Elat y la recuperó para Judá, después que el rey Amasías se fue a descansar con sus padres.

El reinado de Jeroboám II en Israel (787-747)

23 El año decimoquinto de Amasías, hijo de Joás, comenzó a reinar en Samaría Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel, y reinó cuarenta y un años.

24 Hizo lo que es malo a los ojos del Señor, y no se apartó de ninguno de los pecados con que Jeroboam, hijo de Nebat, había hecho pecar a Israel.

25 El restableció las fronteras de Israel, desde la Entrada de Jamat hasta el mar de la Arabá, conforme a la palabra que había dicho el Señor, el Dios de Israel, por medio de su servidor el profeta Jonás, hijo de Amitai, que era de Gat Jéfer.

26 Porque el Señor había visto la amarga humillación de Israel, donde no había ni esclavo, ni hombre libre, ni nadie que socorriera a Israel.

27 El Señor no había decidido borrar el nombre de Israel debajo del cielo, y lo salvó por medio de Jeroboam, hijo de Joás.

28 El resto de los hechos de Jeroboam y todo lo que él hizo, así como la valentía con que combatió y cómo recuperó para Israel a Damasco y Jamat, que habían pertenecido a Judá, ¿no está escrito todo eso en el libro de los Anales de los reyes de Israel?

29 Jeroboam se fue a descansar con sus padres, con los reyes de Israel. Su hijo Zacarías reinó en lugar de él.

Anuncios

Publicado el 28 agosto, 2015 en Sin categoría y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: