JUAN 3,22-30

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (3,22-30):

22 Después de esto, Jesús fue con sus discípulos a Judea. Permaneció allí con ellos y bautizaba.

23 Juan seguía bautizando en Enón, cerca de Salim, porque había mucha agua en ese lugar y la gente acudía para hacerse bautizar.

24 Juan no había sido encarcelado todavía

25 Se originó entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío, acerca de la purificación.

26 Fueron a buscar a Juan y le dijeron: «Maestro, el que estaba contigo al otro lado del Jordán y del que tú has dado testimonio, también bautiza y todos acuden a él».

27 Juan respondió: «Nadie puede atribuirse nada que no haya recibido del cielo.

28 Ustedes mismos son testigos de que he dicho: “Yo no soy el Mesías, pero he sido enviado delante de él”.

29 En las bodas, el que se casa es el esposo; pero el amigo del esposo, que está allí y lo escucha, se llena de alegría al oír su voz. Por eso mi gozo es ahora perfecto.

30 Es necesario que él crezca y que yo disminuya».

juan-3.30

San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte) y doctor de la Iglesia . Sermón 289, 3º para la Natividad de san Juan Bautista
«Es necesario que Él crezca y yo disminuya» (Jn 3,30)

El mayor de los hombres fue enviado para dar testimonio al que era más que un hombre. En efecto, cuando aquel que es “el mayor de entre los hijos de mujer» (Mt 11,11) dijo: “Yo no soy Cristo” (Jn 1,20) y se humilla ante Cristo, debemos entender que hay en Cristo más que un hombre… «de su plenitud todos hemos recibido” (Jn 1,16). ¿Qué es decir, “todos nosotros”? Es decir que los patriarcas, los profetas y los santos apóstoles, los que precedieron a la Encarnación o que han sido enviados después por el Verbo encarnado, «todos hemos recibido de su plenitud».
Nosotros somos vasos, Él es la fuente. Por lo tanto…, Juan es un hombre, Cristo es Dios: es necesario que el hombre se humille, para que Dios sea exaltado.
Para que el hombre aprenda a humillarse, Juan nació el día a partir del cual los días comienzan a disminuir; para mostrarnos que Dios debe ser exaltado, Jesucristo nació el día en que los días comienzan a crecer. Aquí hay una enseñanza profundamente misteriosa. Celebramos la natividad de Juan como la de Cristo, porque esta natividad está llena de misterio. ¿De qué misterio? Del misterio de nuestra grandeza. Disminuyamos nosotros mismos, para crecer en Dios; humillémonos en nuestra bajeza, para ser exaltados en su grandeza.

NOSOTROS SOMOS LOS VASOS, CRISTO ES LA FUENTE - SAN AGUSTIN

San Máximo de Turín (?-c. 420), obispo
Sermón 99 ; PL 57, 535
“Es necesario que él crezca y yo disminuya”

Con razón, Juan Bautista puede decir del Señor nuestro Salvador: “hace falta que él crezca y que yo disminuya” (Jn 3,30). Esta afirmación se realiza en este mismo momento: al nacimiento de Cristo, los días aumentan; al de Juan, disminuyen…
Cuando aparece el Salvador, el día, con toda evidencia, aumenta; retrocede en el momento en el que nace el último profeta, porque está escrito: “la Ley y los profetas reinaron hasta Juan” (Lc 16,16). Era inevitable que la observancia de la Ley se ensombrezca, en el momento en el que la gracia del Evangelio empieza a resplandecer; a la profecía del Antiguo Testamento le sucede la gloria del Nuevo…
El evangelista dice a propósito del Señor Jesucristo: “Él era la luz verdadera que alumbra a todo hombre” (Jn 1,9)… Es en el momento en el que la oscuridad de la noche cubría casi el día entero, cuando la súbita llegada del Señor, lo convirtió todo en claridad. Si su nacimiento hizo desaparecer las tinieblas de los pecados de la humanidad, su llegada dio fin a la noche y trajo a los hombres la luz y el día… El Señor dice que Juan es una lámpara: “Él es la lámpara que arde y que alumbra” (Jn 5,35). La luz de la lámpara palidece cuando brillan los rayos del sol; la llama baja, vencida por el resplandor de una luz más radiante. ¿Qué hombre razonable se sirve de una lámpara a pleno sol?… ¿Quién vendría todavía para recibir el bautismo de penitencia de Juan (Mc 1,4), cuando el bautismo de Jesús aporta la salvación?

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Publicado el 13 diciembre, 2015 en Sin categoría y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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