MATEO 26,14-25

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (26,14-25):

14 Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes

15 y les dijo: «¿Cuánto me darán si se lo entrego?». Y resolvieron darle treinta monedas de plata.

16 Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.

17 El primer día de los Acimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: «¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?».

18 El respondió: «Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: «El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos».

19 Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.

20 Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce

21 y, mientras comían, Jesús les dijo: «Les aseguro que uno de ustedes me entregará».

22 Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: «¿Seré yo, Señor?».

23 El respondió: «El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar.

24 El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!».

MATEO 26.24

25 Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: «¿Seré yo, Maestro?». «Tú lo has dicho», le respondió Jesús.

El beso de Judas, Luca Giordano

El beso de Judas, Luca Giordano

Santa Teresa-Benedicta de la Cruz [Edith Stein], La oración de la Iglesia
«¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua?» (Mt 26,17)

Conocemos por los relatos evangélicos que Cristo oraba como oraba un judío creyente y fiel a la Ley… Que rezó las antiguas oraciones de bendición, que todavía hoy se rezan sobre el pan, el vino y los frutos de la tierra, nos lo atestigua el relato de su última cena con sus discípulos, que estuvo dedicada al cumplimiento de uno de los más sagrados deberes religiosos: a la solemne cena pascual, a la conmemoración de la liberación de la esclavitud de Egipto. Y quizás nos ofrece, precisamente esta cena, la visión más profunda de la oración de Cristo y la clave para entender la oración de la Iglesia…

La bendición y la distribución del pan y del vino eran parte del rito de la cena pascual. Pero ambas reciben aquí un sentido completamente nuevo. Con ellas comienza la vida de la Iglesia. Sin duda, será a partir de Pentecostés cuando aparezca abiertamente como comunidad llena de espíritu y visible. Pero es aquí, en la Cena pascual, cuando tiene lugar el injerto de los sarmientos en la cepa que hace posible la efusión del Espíritu. Las antiguas oraciones de bendición se han convertido en boca de Cristo en palabra creadora de vida. Los frutos de la tierra se han convertido en su carne y sangre, llenos de vida… La comida pascual de la Antigua Alianza se ha convertido en la comida pascual de la Nueva Alianza.

San Agustín, Sermón sobre el evangelio de Juan, n. 27, 10
Sacar el bien del mal, la justicia de la injusticia

“¿Acaso no os he escogido yo a vosotros, los Doce? Y uno de vosotros es un diablo” (Jn 6,70). El Señor debió decir: ”Escogí once“; ¿acaso escogió a un demonio, un demonio está entre los elegidos?… ¿Diremos que escogiendo a Judas, el Salvador quiso cumplir por él, contra su voluntad, sin que lo supiera, una obra tan grande y buena? Esto es lo propio de Dios: hacer servir para el bien las obras malas de los malos…

El malvado hace servir para el mal todas las buenas obras de Dios; el hombre de bien, al contrario, hace servir para el bien las malas acciones de los malvados. ¿Y quién es más bueno que Dios? El Señor mismo lo dice: ” Nadie es bueno, si no solo Dios ” (Mc 10,18)…

¿Quién es peor que Judas? Entre todos los discípulos del Maestro, entre los Doce, él es el escogido para tener la bolsa y ocuparse de los pobres (Jn 13,19). Pero después de tal beneficio, es él quien percibe dinero para entregar al que es la Vida (Mt 26,15); persiguió como enemigo al que había seguido como discípulo… Pero el Señor hizo servir para el bien un gran crimen . Aceptó ser traicionado para rescatarnos: el crimen de Judas fue cambiado en bien.

¿A cuántos mártires persiguió Satanás? Pero si no lo hubiera hecho, no celebraríamos hoy su triunfo… El malvado no puede contrariar la bondad de Dios. Tiene como bueno ser artesano del mal, el Artesano supremo no permitiría la existencia del mal, si no supiera servirse de eso para que todo concurra al bien.

APAGAR TENTACIONES ENCENDER ORACIONES

Santa Catalina de Siena, Diálogos, n. 37

Son injustos quienes juzgan mayor su pecado que la misericordia de Dios.
Mi justicia entonces reprenderá al alma por juzgarme injustamente, sobre todo en el último instante, juzgando mayor su miseria que mi misericordia.

Este pecado, el desprecio de mi misericordia, no lo perdono ni aquí ni allá; y me resulta mucho más grave que todos los pecados que haya podido cometer. Por esto la desesperación de Judas me desagradó más y fue más enojosa a mi Hijo que la misma traición que cometió. Así, los hombres, por creer mayor su pecado que mi misericordia, serán castigados eternamente con los demonios.

Serán también reprendidos por la injusticia que cometen al dolerse más de su propio daño que de mi ofensa, porque no me dan lo que me es debido. A mí me debían amor y amarga contrición del corazón. Pero por haber despreciado mi misericordia vienen a parar esclavos del cruel tirano que es el demonio, para ser atormentados juntos, pues juntos me ofendieron.

Anuncios

Publicado el 10 marzo, 2016 en Sin categoría y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: