MATEO 5, 1- 12

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (5, 1-12):

1 Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él.

2 Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:

3 «Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.

MATEO 5.3

4 Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.

5 Felices los afligidos, porque serán consolados.

6 Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

7 Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.

8 Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.

9 Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

MATEO+5.9

10 Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.

MATEO 5.10

11 Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.

12 Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.

Martyn-Lloyd-Jones-Mateo-5_11-12

San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia
Sermón 53; PL 38, 366

«Ellos verán a Dios»

Queremos ver a Dios, buscamos verle, ardientemente deseamos verle. ¿Quién no tiene este deseo? Pero fíjate en eso que dice el evangelio: «Dichosos los limpios de corazón: ellos verán a Dios». Procura verle. Para tomar una comparación entre las realidades materiales: ¿cómo querrás tu contemplar el sol naciente con los ojos enfermos? Si tus ojos están sanos, esta luz será un placer para ti; si están enfermos, te será un suplicio. Indudablemente, con un corazón impuro no podrás ver eso que se puede ver con un corazón puro. Tú serás apartado, alejado de verlo, no verás nada.

¿Cuántas veces el Señor ha proclamado «dichosos» a unos hombres? ¿Qué motivos de dicha eterna ha citado, qué obras buenas, qué dones, qué méritos y qué recompensas? Ninguna otra bienaventuranza afirma: «ellos verán a Dios». He aquí como se enuncian las otras: «Dichosos los pobres de corazón: de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los mansos: ellos  obtendrán la tierra prometida. Dichosos los que lloran: ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia: ellos serán saciados. Dichosos los misericordiosos: ellos obtendrán misericordia». Así pues, de ninguna otra se afirma. «Ellos verán a Dios».

La visión de Dios se promete cuando se trata de hombres de corazón puro. Esto no es sin más, sino porqué los ojos que permiten ver a Dios están en el corazón. De esos ojos habla el apóstol Pablo cuando dice: «Pueda él iluminar los ojos de vuestro corazón» (Ef 1,18) En el momento presente, estos ojos, a causa de su debilidad, son iluminados por la fe; más tarde, a causa de su vigor, serán iluminados por la visión… «Actualmente vemos como una imagen oscura en un espejo; aquél día, lo veremos cara a cara.» (1Co 13,12).

San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia Segundo discurso sobre el salmo 33; PL 36, 312
“Cuando ores, entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto.” (Mt 6,6)

“Entrar en tu habitación”, quiere decir entrar en tu corazón. Felices aquellos que se alegran de entrar en su corazón y que no encuentran en él nada malo…Hay que tener lástima de aquellos que, volviendo a su casa, temen de ser echados fuera por ásperas discusiones con los suyos. Pero mucho peor están los que no se atreven a entrar en la propia conciencia, por miedo de ser echados fuera por el remordimiento de sus pecados. Si tú quieres entrar en tu conciencia con gusto, ¡purifícala! “Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios” (Mt 5,8.) ¡Limpia tu corazón de la impureza de la codicia, de las manchas de la avaricia, de la úlcera de la superstición! ¡Quita los sacrilegios, los malos pensamientos, los odios, no sólo contra tus amigos sino contra tus enemigos! ¡Quita todo esto, luego, entra en tu corazón y serás feliz en tu morada!

los ojos que permiten ver a Dios están en el corazón SAN AGUSTIN

Juan Taulero (v. 1300-1361), dominico en Strasburgo, Sermón 71, para Todos los Santos
Tú le perdonarás

«Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos encontrarán misericordia» (Mt 5,7). De la misericordia, se dice que en Dios sobrepasa todas sus obras; y por ello un hombre misericordioso es un hombre realmente divino, ya que la misericordia nace de la caridad y de la bondad. Y por esta razón, los verdaderos amigos de Dios son misericordiosos, acogiendo más a los pecadores y a quienes sufren que otros que no tienen esta caridad. Y como la misericordia nace de la caridad que debemos tener los unos con los otros…, si no la ejercemos, nuestro Señor, nos la demandará de forma especial el día del juicio…

La misericordia no consiste solamente en hacer donativos, sino que se ejerce también en consideración de todos los sufrimientos que puedan recaer sobre tu próximo. El que con todo esto, no declara a sus hermanos una auténtica caridad y una verdadera solidaridad en todos sus sufrimientos y que no cierra los ojos a los errores ajenos, con un sentimiento de misericordia, ese hombre ha de temer que Dios le niegue su misericordia, ya que «con la medida que tu midas, se te medirá a ti»(Mt 7,2).

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Anuncios

Publicado el 5 junio, 2016 en Sin categoría y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Pingback: MATEO 5-6 |

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: